Las cardiopatías congénitas son conocidas también como anomalías cardíacas congénitas, y son problemas en la estructura del corazón presentes al momento del nacimiento.
La principal afección que causan las cardiopatías congénitas es el cambio en el flujo normal de la sangre por el corazón, ya sea porque afectan las paredes internas del corazón, las válvulas cardíacas o las arterias y venas vasos que transportan sangre hacia y desde el corazón.
Una forma de clasificar las cardiopatías congénitas es por el color que generan: cianótica (coloración azulada producto de una relativa falta de oxígeno) y no cianótica. Entre las más comunes de esta clasificación están:
Cianóticas:
- Anomalía de Ebstein
- Corazón izquierdo hipoplásico
- Atresia pulmonar
- Tetralogía de Fallot
- Drenaje venoso pulmonar anómalo total
- Transposición de los grandes vasos
- Atresia tricúspide
- Tronco arterial
No cianóticas:
- Estenosis aórtica
- Válvula aórtica bicúspide
- Comunicación interauricular (CIA)
- Canal auriculoventricular (defecto de relieve endocárdico)
- Coartación de la aorta
- Conducto arterial persistente (CAP)
- Estenosis pulmonar
- Comunicación interventricular (CIV)
Las cardiopatías congénitas también pueden tener origen en síndromes genéticos y cromosómicos, muchos de ellos hereditarios, tales como: síndrome de DiGeorge, síndrome de Down, síndrome de Marfan, síndrome de Noonan, síndrome de Edwards, trisomía 13 y síndrome de Turner.
Síntomas y diagnóstico
Los principales síntomas, notables posterior al nacimiento, son: soplos, cianosis, insuficiencia cardíaca y pulsos disminuidos o no palpables. Otros signos de anomalías pueden ser shock circulatorio, mala perfusión, segundo ruido cardíaco anormal, chasquido sistólico, galope o ritmo anormalmente lento, rápido o irregular.
El especialista podrá diagnosticar señales de cardiopatías congénitas en análisis prenatales, tales como: ecografía prenatal, ecocardiograma fetal, pruebas genéticas y análisis de sangre de tipo NIPT (pruebas prenatales no invasivas por sus siglas en inglés) Las pruebas postnatales son las mismas que para adultos, e incluyen análisis de sangre, radiografía de tórax, electrocardiograma, monitoreo con Holter, ecocardiograma, tomografía computarizada del corazón o tomografía computarizada cardíaca e imágenes cardíacas por resonancia magnética, entre otros.
Tratamientos
Uno de los principales tratamientos para diagnosticar y tratar al mismo tiempo las cardiopatías es el cateterismo, por su condición mínimamente invasiva y recuperación más rápida que la cirugía abierta.
En caso contrario, la opción siguiente sería la cirugía, indicada para casos más complejos. Igualmente, las anomalías cardíacas congénitas suelen requerir un seguimiento a largo plazo o incluso de por vida: esto incluye medicación continua, revisión periódica con un especialista del corazón, exámenes rutinarios con el pediatra, entre otros métodos de control.

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