La cardiopatía isquémica y su tratamiento

La cardiopatía isquémica y su tratamiento

“La cardiopatía isquémica es una de las enfermedades del corazón que tiene mayor mortalidad cuando no es tratada en el momento indicado”, declara el doctor Franklyn Colón Arias, cardiólogo intervencionista.

Es la primera causa de muerte en adultos en el mundo, tanto en hombres como en mujeres.

El origen de la cardiopatía isquémica está en un cúmulo de grasa a nivel de la arteria coronaria. Esa grasa que se acumula a nivel vascular se fisura, se rompe; esa placa de grasa produce un trombo que evita el paso de sangre hacia el músculo cardíaco, provocando así lo que conocemos como un infarto agudo de miocardio.

Los principales factores de riesgo o posibles causas de la cardiopatía isquémica son:

  • Edad. El riesgo aumenta en los hombres mayores de 45 años y mujeres mayores de 55 años.
  • Fumar. Por causa del incremento de la presión arterial que genera.
  • Hipertensión. Por los daños en la pared de las arterias que facilita la obstrucción por trombo.
  • Hipercolesterolemia. Los altos niveles de grasas se relacionan con mayor riesgo de enfermedad coronaria.
  • Diabetes. El aumento de los niveles de azúcar (glucosa) en sangre.
  • Factores genéticos. Si un familiar ha tenido un infarto, se tiene más posibilidades de padecerlo.
  • Sedentarismo. La escasa o nula actividad física se relaciona con obesidad, hipertensión arterial y peor control de la diabetes y del colesterol.
  • Obesidad. Empeora el efecto de los factores anteriores.
  • Estrés o angustia. Los cambios hormonales que producen se reflejan en la salud arterial.
  • Drogas. Su consumo contrae las arterias y desemboca en posible infarto.

Una de las formas de tratar la cardiopatía isquémica es el cateterismo cardíaco, método intervencionista en el cual se recuperar el flujo de sangre de una arteria coronaria ocluida por un coágulo o por un trombo tras padecer un paciente de un infarto agudo al miocardio.

También conocido como angioplastia primaria, su proceso es como sigue: por medio de la arteria radial o por medio de la arteria femoral (por la pierna), aunque normalmente es más común hacerlo por el brazo. “Con un catéter llegamos al corazón y, a través de una guía, colocamos una mallita que se llama stent, aplastando lo que conocemos como trombo o coágulo y así se recupera el flujo de sangre en la arteria coronaria que se encuentra afectada”, detalla el doctor Colón Arias.

Leave a Reply

Your email address will not be published.